A Juan Florian no le gustan los romances. Sólo busca encuentros con chupadores de polla y comedores de semen dispuestos a servirle. El dominante top recibe a Mathieu, un francés barbudo que asume perfectamente su papel de sumiso, a pesar de su aspecto viril. El joven dominante está sentado en el sofá, y su polla es lamida y chupada por el pasivo. El encuentro es salvaje y crudo. No estamos aquí para hacer el amor.