Historias de sexo

Historias sexuales escritas por clientes.

Juice Tank - Duro Garganta Profunda, Cara Cum & Tragar Historia
Publicado 30/09/2024
Una vez estaba dando vueltas por un sitio de citas y me encuentro con un chico que coincide exactamente con lo que estoy buscando. Acabamos concertando una cita. Me dijo que me desnudara cuando le abriera la puerta, y eso hice, pero me puse una bata por si me veía algún vecino.

Cuando abro la puerta, él entra. Tiene una mirada dura y cabreada. Le saludo y me da tal bofetada que me tiro al suelo. Me agarra del pelo, me pone de rodillas y me dice: "Te he dicho que estés desnuda. ¿Por qué no obedeces? Dijiste que eras muy sumisa y obediente".

Me abofetea de nuevo, un poco menos fuerte. Me duele, pero al mismo tiempo me excita. Ve que mi polla empieza a ponerse dura y me dice: "Eres realmente una zorra cachonda". Me agarra por el cuello y me arrastra frente al sofá. Se sienta frente a mí y se saca la polla. Voy a chupársela, pero me empuja hacia atrás.

"Espera. Sé que tienes hambre, pero espera. Eres mía".

Saca su teléfono y empieza a grabarme. "Ahora puedes empezar. Huélelo. Por todas partes. No olvides las bolas".

Empiezo a olerle la polla, la cabeza, los huevos. Cuando llego a sus huevos, me empuja la cabeza hacia abajo y me dice que los lama. Empiezo a lamerlos y chuparlos. Él gime, me dice que está bien y empieza a darme palmadas con la polla. Me encanta. Él lo ve.

"¿Te gusta? ¿Te gusta mi polla? ¿La quieres en tu boca?"

Antes de que pueda responder, me la mete hasta el fondo de la boca. Me ahogo. Se ríe, me deja respirar y vuelve a metérmela. Lo chupo, juego con mi lengua en su cabeza, voy y vengo. A veces me empuja la cabeza hacia abajo para que se la meta hasta el fondo. Se me llenan los ojos de lágrimas.

Me dice que le mire, que tengo cara de puta y que su polla encaja perfectamente en mi garganta. Empieza a follarme la boca cada vez más fuerte. Luego, de repente, me saca, me abofetea una y otra vez, me restriega la polla por toda la cara.

Se masturba, me dice que saque la lengua, me frota la cabeza con ella y, de repente, empieza a correrse a chorros. La tengo por todas partes: boca, lengua, mejillas, pelo. Me la esparce por toda la cara con su polla, me da pequeñas palmadas, me felicita, me dice que soy una buena puta.

Me vuelvo a meter la polla en la boca para limpiármela. Creo que se ha acabado, pero él sigue empalmado. Me dice: "Yo decido cuándo se acaba. Realmente tienes un buen tanque de jugo".

Me agarra la cabeza y empieza a follarme la boca otra vez, cada vez más profundo en mi garganta. Me duele. Cuando se retira, me da otra bofetada y me dice que eso es lo que quería, que se lo agradezca.

Apenas tengo tiempo de responder antes de que me vuelva a meter la polla en la boca. Empieza a gemir cada vez más fuerte y siento 4 ó 5 grandes descargas en mi boca. Me dice que me la meta, pero es demasiada, se desborda. Se ríe.

Me dice que se lo enseñe bien. Veo un flash y me doy cuenta de que acaba de hacer una foto. Me mira y dice: "Muy bien, puedes tragar".

Me lo trago todo y le muestro que tengo la boca vacía. Me dice: "Ahora limpia".

Vuelvo a cogerle la polla, lo lamo todo, me aseguro de que esté perfectamente limpia. Me felicita, dice que le gustan las putas obedientes como yo, que volverá a llamarme y que conoce a gente que también disfrutaría conmigo.

De momento no le entiendo. Se viste, se levanta y se va. Yo sigo sentada frente al sofá. Me doy cuenta de que yo también me he corrido: hay un charco de mi propio semen.

Me tumbo en el sofá, intentando recuperarme. Me duelen las mejillas, la mandíbula y el cuello, pero sigo excitada. Cojo el móvil y veo que me ha enviado las fotos y los vídeos que hizo, con un mensaje en el que me dice que tenga el fin de semana libre.

Le respondo: de acuerdo.

Continuará...
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