The Hairy Metro Stud Raw-Fucked Me All Night Like His Slut
Publicado 31/03/2025
Después del trabajo, volvía a casa andando cuando me crucé con un tipo en bicicleta. No le presté mucha atención... pero unos minutos después, volvió y me paró como un caballero.
Alto, probablemente de unos cuarenta años, musculoso, llevaba una camiseta sin mangas que dejaba ver su pecho peludo: todo un hombre. Yo soy todo lo contrario: delgada, bajita, morena. El contraste me impactó enseguida.
Intercambiamos los números de teléfono y, unos días más tarde, vino a mi casa. Tomamos una copa, todo fue fácil. Acabamos tumbados en mi sofá cama, viendo un programa, rozando las piernas. Entonces me atrajo y me besó profundamente. Me fundí con él.
Nos desnudamos, cuerpo a cuerpo. Su calor, su olor, su rastrojo áspero sobre mi piel... despertaron la sumisa que hay en mí.
Me dio la vuelta y empezó a comerme el agujero lenta y sensualmente. Gemí. Me encanta. Se acercó, volvió a besarme y me abrazó con virilidad. Notaba lo excitada que estaba, pero me susurró:
"Tómatelo con calma. Tenemos toda la noche".
Acabamos durmiéndonos abrazados, desnudos.
Pero en medio de la noche, sentí su mano entre mis mejillas. Estaba duro. Cachondo. Sus dedos volvieron a acariciar mi agujero. Sólo con eso ya estaba lista en segundos.
Escupió en mi agujero hambriento, alineó su polla cruda y empujó. Sin condón. Sin advertencia. Sólo una polla cruda, gruesa y caliente dentro de mí.
¿La sensación? Indescriptible. Intensa. Adictiva.
Me miró con ese calor animal en los ojos:
"Sabía que eras una zorra. Querías esta polla, ¿verdad? Ahora eres mía. Mi mujercita".
Me besó de nuevo, me folló con virilidad y gruñó:
"Es un agujero perfecto. Necesita ser llenado cada maldito día".
Estaba perdida, rogándole que se corriera dentro de mí. No se contuvo: me la metió hasta el fondo, gimió fuerte y me llenó con su carga caliente.
Le dije que se quedara dentro. Que siguiera dentro de mí. No quería que se fuera.
Nos hemos enrollado varias veces desde entonces. Y cada vez, me ha dejado chorreando, destrozada y con ganas de más.
Un verdadero top del metro. Peludo, dominante, crudo y obsesionado con poseer mi agujero.