Llamada sexual con un árabe guapo en el tren
Publicado 20/05/2025
Hace apenas 2 semanas me subí al tren para ir a un curso de formación no muy lejos de casa. Ya en el andén me fijo en un chico que me parece muy atractivo. Me fijo en él. Es un paleto de unos treinta años, bastante alto pero no muy ancho, de hecho más bien delgado y esbelto. Lleva un chándal holgado que deja ver sus piernas musculosas. Me divierto. En un momento dado se vuelve y me llama la atención. Se queda un rato mirándome, pero luego aparta la vista. Llega el tren y subimos. Me siento no muy lejos de él y me aseguro de tenerlo a la vista. No puedo dejar de mirarle, me parece demasiado guapo. Me coge el juego. Y también me mira a mí. Puedo ver en sus ojos que él también está excitado. Después de diez minutos mirando fijamente, se levanta y va al baño, al final del vagón. Por suerte, no hay mucha gente. La tensión aumenta en mí. ¿Es una invitación? Espero unos minutos y me decido. Me levanto como si nada y me dirijo a los aseos. Nadie me observa. Llego a la entrada de los aseos y veo que la puerta no está cerrada. Ahora recibo una señal. Miro a ambos lados y no hay nadie. Así que entro como si nada. Él está de pie, frente a la puerta, mirándome. Estoy muy emocionada. Cierro la puerta y saltamos uno encima del otro. Me besa, le beso, nos besamos. Le toco el pecho al mismo tiempo y es delgado, pero musculoso al fin y al cabo. Meto la mano bajo su camiseta y noto todo su vello. Estoy jodidamente mojada. Mientras, él me da una paliza de esas de déjalo. Nos excitamos mucho. Entonces nos tocamos las pollas a través de la ropa. Me pongo de rodillas y le bajo el chándal al mismo tiempo. Me encuentro cara a cara con su gran polla que salta en mi cara. Lo miro y dejo que me meta la polla en la boca. Gimo y se la chupo directamente. Meto la lengua, golpeo su polla contra mi cara y se la chupo con virilidad. Se nota que le encanta. Entonces empieza a limarme la cara y me mete la polla hasta el fondo. Yo la aguanto. Entonces, muy excitada, me levanto de repente, me bajo los pantalones y le enseño mi agujero redondo. Unto mi agujero con saliva y él empieza a lamerlo. Gimo. De repente, me mete la polla hasta el fondo y empieza a penetrarme. Estoy empapada, un hilillo corre por mi prepucio. Arqueo la espalda y dejo que me machaque el culo. Me agarro al lavabo. Me folla así un rato y luego me dice que se va a correr. Yo también siento su enorme polla xxxxndo dentro de mí y estimulando mi próstata. Siento que voy a correrme. Acelera el ritmo y explota en mi culo. Siento su polla retorciéndose dentro de mí y sus jugos calientes inundándome. Me hace retorcerme y me corro sin tocarme. Me encanta. Se aferra a mí y yo giro la cabeza para que podamos besarnos con su polla aún dura dentro de mí. Nos vestimos, nos aseamos un poco e intercambiamos los números. Entonces él sale primero del baño. Al cabo de un minuto, salgo yo. Volvemos a nuestros asientos. A pesar de todo, nos volvimos a ver y lo pasamos muy bien.