Soy mestizo, mi tía es francesa y mi daddy marroquí. He decidido ir a Marruecos para conocer a mi familia. Tengo 26 años, una buena actitud y decidí combinar el viaje personal con el placer. Llegué a Agadir. Mi tío Rachid me recibió como una estrella. Tuvimos una hora corta de trayecto y aprovechamos para conocernos. Unos kilómetros antes de nuestro destino, decide parar en un área de descanso que parece un campo. No hay tienda, ni aparcamiento, ni Marruecos profundo. Me dice que va a mear. Me pide que me baje para vigilar la carretera. De repente empiezo a observarle. Tiene una polla enorme, circuncidada y bronceada colgando, mientras que yo tengo un clítoris pequeño. Estoy paralizada. Me pregunta si quiero cogerlo. Me muevo para cogerlo y sin esperarlo me da una bofetada y me escupe. Diciendo que sabía que eras una Kahba blanca. Voy a vaciarme, lo necesito. Me ordenó desnudarme a cuatro patas. Tenía mi sexo colgando mientras recibía una tonelada de insultos, patadas y escupitajos. Me dijo que eso era todo para lo que servía y que iba a cumplir mi misión. Su sexo era tan duro, tan grande. Quería meterle algo más por el culo pero decidió ir paso a paso... continuará