Una vez puta, siempre puta
Publicado 03/09/2025
Hace unas semanas, después de un buen polvo tórrido, mi novio me dijo que quería explorar aún más nuestro lado domi/sumiso. Sin ver muy bien a dónde quería llegar, acepté sin mucha convicción. Fue entonces cuando me pidió que borrara todas las aplicaciones gay de mi teléfono. De esa manera, él decidiría todo, dónde, cuándo y cómo. La única regla era que yo tenía que estar dispuesta en todo momento y nunca decir que no. Pasaron más de dos días sin que pasara nada, aparte de nuestro follar habitual, acompañado de algún insulto más, escupitajos, azotes y demás. El viernes pasado, a primera hora de la tarde, mientras terminaba mi semana de trabajo -una semana horrible, de hecho-, recibí un mensaje de mi novio: "Nos vemos en esta dirección a las Quedamos a las 16.30 en esta dirección. Vestido: pantalón corto, camiseta de tirantes, zapatillas y nada más". Como había tenido una mala semana, no pensaba en ello y le pedí que cambiara la cita. Recordando que una promesa es una promesa, finalmente acepté. Al final de mi turno, me cambio rápidamente en los vestuarios. Vestido, me dirijo a la dirección de la reunión. Yo: "Estoy allí" Mi chico: "sube por la escalera de atrás, sube a la 3ª planta y espera en el rellano, alguien vendrá a buscarte". Hago lo que me dicen y subo a la 3ª planta. Me encuentro con un guapo pelirrojo, estilo escoria. No hubiera dicho que no si fuera mi plan. Le devoro con la mirada pero continúo mi camino. Una vez en el rellano, espero 5 minutos, 10 minutos. Cansado de esperar, me siento en los escalones. Yo: Creo que tu plan es falso Mi hombre: Espera un minuto. Un minuto después oigo pasos. No tengo tiempo de ver quién se acerca antes de encontrarme encapuchado. Él: ¡Levántate! Desnuda >Sin inmutarme, me desnudo. El tipo me quita la ropa y subimos otros 2 pisos, yo desnuda y excitada. Pasamos un pasillo y entramos en un piso. El tío me pega a la pared y me hace ponerme de rodillas. Me da su polla para que se la chupe. Se la lamo y me la trago. Cada vez es más grande, mucho más grande. Me cuesta meterla hasta el fondo de la garganta. Él: ¿Es buena mi polla? El: La chupas bien, mejor que mi mujer. Espero que tu coño sea igual de bueno. El tío me hace levantarme y me pone a cuatro patas en el sofá. Me come el culo. Gimo. El: Me alegro de que tu hombre me preste a su puta, te voy a follar bien. Tengo los huevos llenos, hace mucho que no tengo sexo. El tío me escupe en la polla, se palmea el glande y escupe sobre él. Me mete su enorme polla en el culo de un solo golpe. Grito de dolor. Él: ¡Cierra el pico, puta, estás aquí para vaciarme, así que pásame ese culito y arquea la espalda! A pesar del dolor, arqueo la espalda. El dolor desaparece y me coge el culo. Me penetra con virilidad, hasta el fondo, y lo disfruta. Gimo y chillo. Su enorme polla acaba haciéndome mucho bien. El: Joder, tu culo es muy goloso. Yo: Sí, me gusta. Más rápido, más intenso, sus movimientos me dislocan el culo. Acelera. El: joder, vas a hacer que me corra, no voy a poder contenerme. Yo: adelante, disfruta. En un último movimiento, me mete sus jugos hasta el fondo del culo. Apenas fuera de mi culo, el tío me guía hacia la salida. Me empuja al rellano, me quita la ropa y coge su capó. Me encuentro desnuda y chorreando en el rellano de su piso. Me visto y salgo por las escaleras de atrás. Al bajar, me encuentro con el paleto de antes. Él: sucio maricón Yo: ¿qué? Él: ¡He dicho sucio maricón! Yo: ¿Y? Él: ¡Has estado en la otra del 5º, putita! Yo: Sí, ¿y? ¿estás celoso? Él: Desde luego que no. No soy maricón. Yo: Entonces déjame en paz, voy a bajar unas escaleras. El: Espera. Yo: ¿Qué? no eres maricón, ¿verdad? Él: Cállate y chúpamela. Me encuentro chupando su gran polla en las escaleras. La tiene dura. El: Puta de mxxxda, la chupas bien. Yo: Gracias ¿Te ha follado? Yo: ¡Claro que sí! El: Jodida suerte, llevo 3 días sin follar. Yo: hum. Me da la vuelta, me baja los calzoncillos y me mete su enorme polla directamente. Lubricada y dilatada por la otra del 5º, acojo su polla con avidez. El joven rebeu me destroza literalmente el culo. Excitado por el lugar y el momento, esta pequeña escoria me escupe todos sus jugos. Él: lávame la polla. La chupo, recogiendo sus jugos y los del otro chico. Todos se visten y se van. En el camino de vuelta le cuento a mi chico los 2 planes. Excitado, mi chico me folla muy duro, yo lo disfruto mucho y él también.