J. Bineau, el guapo rebeu cabileño, ha quedado con Farid, un mestizo marroquí-español. Sin mucho preámbulo, nuestro semental cabileño se abalanza sobre la gran polla de su amigo. Farid, a su vez, le da duro al insaciable rebeu, lamiéndole el redondel antes de tomar con garbo su bonita bola imberbe. Calentado, JB se sienta sobre el gran joystick de Farid y se lo pasa en grande. No hay nada que decir, entre dos rebeu, la vibración cae bien.