Ya conoces a Boris, el alfa ruso dominante. Un chico malo blanco con una polla gruesa y actitud dominante. En esta escena, se encuentra con Matteo esperando en un sótano oscuro para una intensa iniciación de hombre a hombre.
Matteo, el sumiso jovencito francés, anhela esa intensidad que sólo Boris puede ofrecer. El ambiente es tenso, el espacio crudo y, cuando Boris se baja la cremallera, queda claro quién tiene el control.
Boris se toma su tiempo antes de subir la temperatura. Matteo gime, araña la pared y toma cada centímetro como un campeón. Intenso, real y caliente, este es un viaje entre un alfa y un jovencito que no olvidarás.