Cooper está enganchado. No sólo a las pollas, a las pollas árabes. Desde que fue follado por Markiza, el semental marroquí dominante, Cooper no ha sido el mismo. Necesita que le follen otra vez. Más profundo. Más duro. Le pide a su árabe favorito otra ronda. Markiza ni siquiera pestañea. "Si tienes el culo redondo y suave, te lo follaré duro. No hace falta que me lo pidas dos veces". Y eso es exactamente lo que hace. Markiza tira a Cooper al suelo, lo abre y mete su enorme polla sin cortar en el goloso agujero. Sin piedad. Sin lubricante. Sólo dominación cruda y energía sexual. Cooper gime de placer mientras Markiza le muestra exactamente cómo los árabes follan a su pasivo. Una de las folladas más salvajes de Citebeur, no te la pierdas.