Esta mañana, Tiziano se ha despertado con una energía dominante y ultra intensa. El guapo latino, normalmente tan atento, quiere tomar el control al
200 %. Invita a Mercurio, su compañero favorito, un tipo motivado y abierto al que le encanta que las cosas se pongan calientes y apasionadas. La confianza entre ellos es total. Mercurio le sigue el juego, le acaricia, le besa los pies y luego ofrece su cuerpo al ardor de Tiziano. Tiziano se suelta por completo, con embestidas potentes, profundas, rítmicas... una auténtica ola de placer compartido. Mercurio saborea cada segundo, gime de placer y pide más, los dos totalmente conectados en esta danza intensa y consentida. Un momento de pura complicidad, donde la dominación se vive con respeto, deseo y disfrute mutuo.