Dorian está sentado en medio de cojines, en un entorno oriental, como un pachá. Mika es su servidor sexual y se enorgullece de su nuevo papel. Chupa la polla de su amo tan bien como puede, con el culo al aire, se mete los dedos en el agujero, decidido a motivarlo. Dorian está empalmado y sabe exactamente lo que quiere su servidor: ¡Una follada profunda, larga y dura!