Boris es un tipo muy práctico que siempre está a la caza de un buen polvo resbaladizo. Y ahora se ha encaprichado de Nowan, un lascar bien vestido con la cabeza rapada, una mirada que dice mucho y una bola que dan ganas de follárselo. En pleno día, los dos chicos se encuentran en el almacén de Boris. No hay necesidad de hablar: se pillan, se calientan mutuamente, y luego se lanzan a un jugueteo varonil y sensual. Nowan se abre con entusiasmo, arqueando la espalda, mientras Boris alinea sus lomos en modo follar. Paladas babosas, cuerpo a cuerpo, folladas implacables: es material pesado, al puro estilo Citebeur. Ambos disfrutan claramente de la situación. Como dice Boris en plena acción: "Venga, fóllame, ¡te follaré en el almacén!