Ruben Mastin siente que la presión aumenta. El guapo y barbudo latino lo deja todo a un lado y se deja caer en el sofá: le pesan los huevos, su erección matutina aún no se ha calmado, es imposible aguantar un segundo más... Cierra los ojos, se deja llevar por sus fantasías (agujeros calientes, pollas por vaciar, orgías salvajes) y se lanza a una paja antológica.Con una mano experta en su polla ya reluciente, escupe en su palma, humedece su glande hinchado y le da una limpieza a fondo mientras sus dedos libres excitan sus pezones y se deslizan hasta su agujero ardiente. Cuando llega la carga, es enta y generosa: potentes chorros, un pecho embadurnado, un suspiro de alivio total.Pelotas vaciadas, sonrisa en la cara, Ruben puede por fin volver al trabajo... limpio, relajado y listo para desgarrarlo.Pausa en solitario 100% varonil, 200% orgásmica.