Marc Humper, rey indiscutible de la ciudad, no ha terminado de vaciar las reservas. Uno a uno, se ha cargado a todos los machos del distrito... y sin embargo, aquí está, en el sótano, desesperado y hambriento. No te preocupes: cuando un culo excepcional como el suyo llama, el jefe siempre contesta. La tuneladora mestiza llega, calibre real en mano. Marc se arrodilla, codicioso y majestuoso, bombeando con loca clase mientras sus manos expertas dictan el ritmo. Luego, a cuatro patas, adora el trono como un príncipe: garganta profunda, ojos ardientes, sumisión de cinco estrellas. La recompensa inmediata: una follada dura y profunda, sin desperdiciar ni un centímetro. Se exploran todas las posturas, cada embestida es una obra de arte. ¿Y el resultado? Otro granuja vaciado hasta la última gota, satisfecho y conquistado. Marc Humper: siempre insaciable, siempre legendario.