A Giovanni le gustan los tíos cachas, y cuantos más, mejor. Empieza con Ben, un semental negro con un culo liso y respingón, y llama a Milan, un macho americano con un cuerpo para morirse. Es una sesión de culto a los músculos y de pollas compartidas. Los tíos chupan, tocan y cambian de posición hasta que Milan empieza a follarse a Ben y Giovanni salta para rellenar dos veces ese culo perfecto. Tres deportistas, tres pollas enormes, un final de locura: músculos, sudor y acción a raudales.