Primero de rodillas, Tarek saborea cada centímetro con una avidez inusitada, luego se endereza, toma las riendas y transforma la pila de maletas en un trono improvisado. Toma a Marcus con una potencia controlada, profunda, rítmica, sin pausa. Marcus vibra, gime, arquea la espalda, disfrutando al 300% de cada embestida. Un flip memorable de Wesh Cousin 9: dos chicos guapísimos que lo dan todo, en ambos sentidos, y salen marcados de por vida.