¡David Valentín se pone en modo sumiso! Su boca se reduce a una boca para chupar. Es solo un garaje para pollas donde Pixer pondrá sus 23cm de polla de hombre bueno. Con la boca amordazada, el sumiso no tiene derecho a hablar, ni siquiera una sola palabra. A partir de ahora, se le utiliza para dar placer y su única libertad es mirar muy de cerca a esa enorme polla que se mete en su boca para mostrarle cuál es su sitio.