Kad no está en la delicadeza, pero sabe cómo dar placer a sus pasivos. Oscar Tirso es uno de sus habituales. Cuando Kad lo convoca, siempre ocurre lo mismo. Se encuentran en un lugar abandonado. Oscar se arrodilla frente a su jefe, chupa la gran polla árabe y luego ofrece su hermoso culo. Kad dirige a su pasivo, le folla el culo a voluntad y luego le echa el semen en la cara. Un encuentro perfecto.