A Rakim le encanta hacerse el sumiso. En la calle, cuando ve a un macho pelirrojo vestido con chándal, va directo a por él. Su afición particular son los machos barbudos a los que les gusta dirigir el baile en la cama. Su fantasía es ponerse de rodillas delante de sus grandes pollas y hacerlas amar. Le encanta vaciar los cojones de sus compañeros, incluso tres veces al día si es necesario. Frente a Kad le Rebeu, Rakim se pone manos a la obra con entusiasmo. Engulle el bulto con envidia, muestra su culo abultado y peludo, abre su precioso coño y toma la polla de Kad, disfrutando cada minuto. Kad está encantada de tener un compañero tan apasionado que disfruta de lo que hacen juntos.