Roman Tik quiere la enorme y gruesa polla de Kalys. El jefe árabe le da instrucciones: desnudarse, solo arnés, esperar a cuatro patas en la cama. Roman Tik cumple y siente como su culo se humedece en cuanto el jefe hace su entrada con su pasamontañas y pantalones cortos deportivos moldeando su enorme polla. Una vez desenvuelta, Roman Tik se contenta con engullirla obedientemente, ojo con ojo. Tendrá que abrirse bien para no perderse ni un centímetro. Sentir el gran glande de Kalys mojándose en su cara entre dos mamadas profundas le está volviendo loco. Se merece que se la metan hasta el fondo del culo, ¡y se la van a meter bien duro!