Rafael es muy dotado, pero cuando conoce a un ucraniano encuentra a alguien más fuerte que él: la polla del ucraniano es ultra larga, imposible de tragar entera… pero sabe cómo penetrar. Rafael intenta al principio comérsela toda. Y se deleita: la polla es larga, gruesa, bonita, buena. Le cuesta soltarla, pero no logra llegar al final y aún así tiene hambre. El agujero de su boca debe admitir derrota: demasiado pequeño. No importa: su culo se abrirá solo al sentir la polla del ucraniano hundiéndose en él. Se dilata cada vez más y el gran rabo penetra cada vez más lejos y más profundo. Satisfecho, Rafael recibe como premio una buena recompensa de semen en su boca masculina.