La tensión aumenta en esta segunda parte. Todavía en el aparcamiento municipal, el ambiente se vuelve más directo, más físico. El trío cambia de marcha con una intensa sodomía a pelo y el ADN Citebeur: crudo, directo, envolvente. Frente a Paul Hengst, los dos jóvenes, Cocksucker y DeepAndRough, se sueltan por completo. El ritmo se acelera, las posturas se suceden, cada uno se somete a su vez a su dominación. La energía está a flor de piel y los cuerpos se expresan sin restricciones. El entorno urbano refuerza la sensación de realismo, como una escena tomada del natural, sin filtro. El momento llega a un clímax poderoso, con una abundante eyaculación facial que concluye la secuencia con la máxima intensidad.