Med no puede dejar de frotarse su gorda polla bajo el pantalón del chándal, cada vez más dura. Escondido en la sala de calderas de su edificio de apartamentos, el semental árabe cachondo se la acaricia lentamente, perdido en el momento... hasta que su vecino entra y lo pilla con las manos en la masa. Pero en vez de echarse atrás, Med saca su enorme polla árabe de 9 pulgadas y le enseña quién manda. El tío acaba agachado, recibiendo cada centímetro de esa enorme polla en lo más profundo de su apretado culo. Un polvo inesperado que te dejará sudando.