Redouane Salem, 23 años, puro encanto oriental que te atrapa en un segundo, con sus chispeantes ojos negros y su sonrisa irónica, sabe exactamente el efecto que produce. Cuando se saca sus 22 cm de pelo tieso, esculpido y atiborrado, te presenta una obra de arte viviente, acariciándose lentamente, mirándote fijamente a los ojos, jugando con cada centímetro como si te invitara personalmente a entrar. El vicio en sus ojos, la picardía en sus labios... es imposible apartar la cabeza de este solo magnético, inquietante, abrasador. Redouane no sólo se luce... te hace partirte de risa.