🔥 TNs robados y un agujero usado: Raw Hookup en el hueco de la escalera
Publicado 28/03/2025
Caminaba por el barrio, fumando un cigarro, cuando me encontré con dos tipos de la calle, en chándal y con unas TN frescas. De complexión robusta y aire chulesco. Uno de ellos me hace un gesto con la cabeza:
- ¿Tienes un cigarro, hermano?
Se lo doy. El otro me echa el ojo a las zapatillas.
- Joder... ¿son los Tigres TN? Fuego. Fuego puro.
Sonrío.
- Sí, acabo de comprarlas. Apenas usados.
Se acerca y me mira fijamente.
- ¿Seguro que es seguro andar por aquí con esas zapatillas? Algunos tipos de por aquí te quitarían los zapatos... y puede que algo más.
Capté la sensación al instante. No estaba asustada, estaba excitada. Siempre me han gustado los chicos duros de los extremos. Así que le seguí el juego.
Me pega ligeramente a la pared, su aliento caliente en mi cara.
- Quítamelas. Despacio.
Me desato los TN, un cordón cada vez. Los dos miran como depredadores, y yo ya estoy empalmado.
El segundo me empuja a una escalera cercana, fuera de mi vista.
- Tienes una boca enferma, hermano. Es hora de usarla.
Se saca la polla: gruesa, larga, venosa, de unos 20 cm. El otro tío ya se está acariciando la polla.
- De rodillas. Veamos lo profundo que puedes llegar.
Me dejo caer, impaciente. Mis labios rodean su polla, la deslizan hasta el fondo, mi saliva gotea mientras él me agarra la cabeza, controlando el ritmo.
- Te hemos visto por aquí. Sabíamos que eras un bicho raro.
Me muevo de uno a otro, chupando las pollas de ambos, con los ojos llorosos y el corazón palpitante. Ahora estoy en calcetines, sin zapatos, como a ellos les gusta.
Uno de ellos se desliza detrás de mí, me baja el chándal, me escupe en el agujero y me lo toca sin previo aviso.
- Ya estás goteando. Necesitas esta polla, ¿verdad?
Gimo, abro las piernas. Me la mete hasta el fondo, me folla contra la pared, sin contenerse.
- Cállate y cógela, zorra.
Y lo hago. Lo deseo. Mis gemidos resuenan en la escalera, mezclados con sus gemidos y el sonido húmedo de la piel sobre la piel.
Es duro, es sucio, es todo lo que quiero.
Cambian de posición, uno me la mete por la garganta, el otro por el culo, manoseándome como si fuera su juguete.
Me dan arcadas, babeo y gimo.
Cuando por fin se corren, uno me llena el culo de esperma caliente, el otro eyacula en mi boca y me unta la cara con el resto.
Antes de irse, uno de ellos me ata los cordones.
- Ahora son míos, zorra. Quédate con el recuerdo.
Y así desaparecen en la noche, dejándome en el suelo en calcetines, chorreando, sin aliento, usada... y disfrutando cada segundo.