Un trío con una domi
Publicado 27/11/2025
Ayer por la tarde mi novio no paraba de mandarme mensajes. Me dijo que nos había encontrado un tío para hacer un trío. Es pelirrojo, tbm, que dice que es un bruto. Tengo que estar lista para las 8pm cuando llegue a casa. Sobre las 19.45, justo cuando salgo de la ducha, suena el timbre. Abro la puerta, en calzoncillos, y me encuentro con una pelirroja encantadora. Me mira de pies a cabeza. Él: ¡Vaya, he venido al sitio adecuado! Yo: ¡Pasa! ¿Quieres tomar algo? Él: Sí, una cerveza. Por regla general, para un plan, nos sentamos en el salón. Es más acogedor y más fácil entrar en calor. Pero esta vez, el tipo me sigue hasta la cocina y se sienta a la mesa. En fin, tomamos una copa, hablamos de todo y de nada, y él va tanteando la polla con regularidad. Un poco más tarde, mi novio llega a casa, sorprendido de verle ya allí. Los tres tomamos una copa y charlamos. Mi novio nos dice que se va a duchar. Me quedo sola con el rebeu. Se hace el silencio. Él: ¡Zorrita, espero que estés buena! Asiento con la cabeza. Él: Ven a darme caña. Se desabrocha los vaqueros y saca su polla dura. Normalmente, en este tipo de planes, se espera a que estemos los tres presentes para empezar a calentar, pero en este caso, el tío esperó a que mi novio estuviera fuera. Al ver esta hermosa polla y su tono autoritario, no pude resistirme. No duda en hacerme una mamada rítmica sujetando mi cabeza con sus manos, llegando hasta mi garganta profunda. Me lima la boca como un profesional, casi ahogándome. Al cabo de unos minutos, me hace levantarme de nuevo. Me tumba boca abajo sobre la mesa. Me come el culo. No me atrevo a decirle que espere a que llegue mi novio, sobre todo porque lo hace muy bien. Estoy demasiado excitada para que me folle mientras mi novio está a mi lado y mi culo se dilata. Se da cuenta y desliza un dedo, luego dos. El: Estás dilatadísima, zorra mía. Yo: Muy bien, eso está bien, pero espera a que llegue mi chico. Apenas tengo tiempo de terminar la frase cuando me encuentro con su polla en el culo. Gimo discretamente. El: Ves, entra sola. Se escupe en la polla y me la mete dentro. Me deja sin aliento. Me agarro a la mesa. La pelirroja empieza a darme por el culo. Estoy en el puto cielo. Me golpea el culo, me llama zorra sucia, putita. Mi hombre: ah bueno veo que no me esperaste. yo: heu espera.... El cateto: joder, tu zorra tiene un culazo que se merece que se lo follen. Le rebeu no suelta mi culo. Me lo toca y disfruta. Mi chico se acerca a mi cara para que yo pueda bombearle al mismo tiempo. El rebeu: ¿Puedo echarle un chorro en la cara? El rebeu acelera, me destroza el culo y se corre en lo más profundo de mi agujero. Se retira e intercambia el sitio con mi chico. Mi hombre me pone boca arriba, con las piernas en el aire, y me penetra sin problemas. Con la cabeza inclinada hacia atrás, limpio la polla del rebeu. Su polla se hincha de nuevo. Mi hombre acelera, también se va a correr dentro de mi agujero. Mi hombre: ¿Todavía quieres su culo? El: No, ahora solo soy un gilipollas. Mi culo explota, pero él sigue follándome hasta correrse por segunda vez. Volvemos en sí y el rebeu se viste. Le acompaño a la puerta. Él: Mañana a las 8 de la mañana, cuando tu chico se haya ido, te follaré otra vez. Sonrío y le deseo buen viaje. Ha sido una buena noche. Desayuno con mi novio antes de que se vaya a trabajar. Mi hombre: En cualquier caso, tu culito recibió una paliza anoche. ¿No estuvo mal? Yo: No, me las arreglo. Mi hombre se va. Dos minutos después suena el timbre. Supongo que mi novio se ha olvidado las llaves. Abro la puerta, desnuda, para encontrarme al rebeu. Sin decir una palabra, entra, me agarra de la muñeca y me lleva al salón. Me pone a cuatro patas en el sofá y me come el culo directamente. Sorprendida y envidiosa, no le niego nada. Sin decir una palabra, pone su glande sobre mi rótula y me penetra a la fuerza. El: Te dije que vendría a follarte. Tu novio no está aquí, así que déjame en paz, quiero oírte gritar. A no ser que no quieras mi polla Yo: oh si la quiero, adelante fóllame, destruye mi culo otra vez. Me embiste el culo, duele pero disfruto de su brutalidad. El: ¿es eso lo que quieres? El: sucia puta, tu culo se merece mi polla. me folla asi durante mas de media hora. El: ¿quieres mi jugo? A estas palabras escupe todo su jugo en mi agujero, se viste y se va. Conmocionada, recupero la compostura y llamo a mi novio para contarle lo sucedido. Furioso por lo que acaba de pasar, me insulta pero acaba admitiendo que soy una auténtica zorra y que está orgulloso de mí.