Os voy a contar la vez que se la chupé a mi colega Un día fui a casa de mi colega a recoger unos libros que le había prestado, cuando llegué a la puerta toqué el timbre y me abrió su colega con la camisa quitada y los pantalones ajustados, un bg puro de tez morena dados sus orígenes mediterráneos, tenía una media suave pero gruesa y pesada. Le digo que vengo a recoger unos libros que le he prestado a mi amigo y me dice que vaya a recogerlos. Vuelvo a su habitación mientras él regresa al salón. Al entrar en la habitación veo un condón lleno con un nudo en el suelo. Excitado por la dosis de zumo que hay dentro empiezo a tener una erección del demonio y me lo llevo a la nariz para olerlo y lamerlo. Sin haberme enterado el chico de mi amiga estaba en la puerta. Entonces me dice: "¡Puta, nos encanta oler condones! Me puse roja de vergüenza e intenté decirle que no es lo que piensas. Me contesta: "Creo que eres una putilla a la que le encantan las pollas". Se baja los calzoncillos y saca a chorros una polla de 20 cm por 5 cm con un gran par de cojones. Me dice que me corra y me vacíe, date prisa zorra. Y ahí estoy yo de rodillas bombeándole la garganta profunda y lamiéndole los huevos. Me dice que eres una buena mamadora. Y me dice que te voy a hacer el culo, y yo le digo que no, que nunca me han cogido. Y él me dice bueno yo seré el primero. Me pone de rodillas y empieza a comerme el culo con los dedos. Y entonces empieza a metérmela despacio y una vez dentro espera un poco para acostumbrarme a este coloso. Entonces empieza a correrse y a correrse muy fuerte, llamándome zorra y gilipollas. Tras 15 minutos de follada intensa, me mete 6 o 7 chorros de esperma caliente en el culo. Tras sacarlo de nuevo le limpié la polla y le dije que había disfrutado y que tendríamos que repetir. Me fui con mis libros y mi culo lleno de jugos. Y de vez en cuando quedamos y me llena sin que mi compañera se entere.