Después de enrollarse con un semental iraquí no hace mucho, el dominante árabe Ansar ha vuelto, esta vez con el actor porno español Scott Carter, de visita en París. Hambriento y sumiso, Scott demuestra que no es un divo: lame las pelotas peludas de Ansar, huele su aroma varonil, hace garganta profunda con su gruesa polla durante largos minutos, y finalmente se la mete hasta el fondo en su culo apretado y musculoso. Pocos tíos tan masculinos como Scott pueden abrazar por completo su pasivo poderoso interior, pero en esta escena, demuestra que es un profesional total que vive para el sexo real y crudo.