Historia de una sauna gay árabe
Publicado 15/04/2026
Soy un chico cabileño de 25 años, muy delgado, con unas buenas nalgas gruesas y redondas.
El domingo, decido ir a Sun City, la sauna. Tengo ganas de sexo sucio. Reconozco abiertamente que me gustan las pollas, sobre todo las árabes y las negras. Tengo cero vergüenza al respecto.
La mayoría de los chicos de mi edad mantienen su vida sexual en secreto. A mí, no me importa. Muestro mi lindo culito en sitios web fácilmente. Un día un amigo me dice:
"Hay una foto tuya en internet con la cara cubierta de semen, es una locura..."
"¿Sí? ¡Qué bien!"
Me gusta. Además de tener siempre el culo ardiendo (y la boca también porque me encanta chupar), también soy muy exhibicionista.
Llego a la sauna, me desnudo, cierro mi taquilla, me envuelvo la cintura con una toalla. De lejos, cerca de las duchas, veo a un árabe mayor, con barba, barrigón, empalmado bajo la toalla. Me mira fijamente.
Pienso... quizá haya algo mejor que chupársela a ese viejo, aunque sea árabe y probablemente esté bien dotado. Con mi aspecto, puedo hacerlo mejor.
Subo las escaleras. Cerca de la zona del gimnasio, veo a un tipo. Gran barba negra, lleva calzoncillos rojos con un bulto visible. No super musculoso, un poco grueso, pero muy sexy.
Lo miro más de cerca... me resulta familiar... he visto esa cara antes...
Me quedo inmóvil.
Es Kad el árabe, el actor de Citebeur.
Se fija en mi culo, ojos oscuros, intensos como en sus vídeos. Sólo quiero que deje su entrenamiento y suba a la acción.
Subo. Está lleno. La sala de orgías está llena como todos los domingos. En la tenue luz roja, los tíos follan y chupan por todas partes.
Un chico joven está siendo follado en medio, gimiendo fuerte, sin importarle nada. El tipo que se lo está follando termina dentro de él y se retira. Es conocido: un griego, peludo, con una enorme polla de 30 cm.
El joven empieza a chupársela a otro árabe tímido que está a su lado.
Hay de todo: jovencitos, árabes, tíos mayores. Los viejos no paran de tocarme el culo... molesto. Lo dejo pasar un poco. Un viejo me ofrece su polla... paso.
Entonces, de repente, entre la multitud, veo rojo...
Es él. Kad.
Recorre la sala, acariciándose a través de sus calzoncillos. Algunos viejos lo tocan, él los aparta. Entonces me mira.
Se acerca a mí y se saca la polla.
Me arrodillo y le hago una garganta profunda. Me agarra la cabeza y me la mete hasta el fondo. Es perfecto, como en sus vídeos.
Se corre en mi boca.
Le susurro:
"Eres el actor de Citebeur, ¿verdad?"
Sonríe: "Sí, soy yo".
Hablamos brevemente. Me da su número.
Más tarde, me enrollo con el griego y me follan duro.
Cuando me voy, pienso:
Se la chupé a un actor porno... y me cogió ese griego...
qué más puedo pedir.