Tarek se dirige a La Villette por la noche, relajándose en su sitio cuando conoce a Manuel, un portugués cachondo obsesionado con las pollas árabes. Tarek no pierde el tiempo, saca su gruesa polla, y Manuel se sumerge en ella como un trabajador de la construcción en horas extras. El portugués se pone manos a la obra, haciendo gargantas profundas y babeando sobre esa gorda herramienta hasta que las cosas se calientan aún más. Este encuentro crudo termina como debe ser: Tarek inclinando a Manuel y follándole el agujero a lo perrito. Sexo urbano, lujuria real, placer crudo.