Hadj baja discretamente a la bodega, sólo para una toma rápida... y se topa con Boris, un guapo céfran cortado como un lascar, de 20 cm ya listo para su uso. El trato está claro, pero a Boris le gusta hacer más de lo esperado. Hadj se abalanza sobre la bestia con evidente codicia, garganta profunda, ojos brillantes. La excitación aumenta rápidamente