Zitoune y Moussa transforman la noche bajo la tienda en un espectáculo de fuegos artificiales, empezando por un 69 abrasador, bocas voraces, 23 cm extra grandes que desaparecen entre los labios de Zitoune con deleite. Luego Zitoune arquea la espalda, estira el culo, ondula como un rey, gime sin filtro mientras Moussa le llena lentamente.Pero los papeles nunca permanecen iguales: Zitoune toma el relevo, se hunde a su vez y descubre que a Moussa le encanta. Pero los papeles nunca son los mismos: Zitoune toma el relevo, se hunde a su vez y descubre que a Moussa le encanta, así que acelera hasta que los gemidos de placer de su compañero resuenan en la lona. Una noche 100% polivalente, 200% sonido e imagen.