La primera ronda fue caliente, pero la acción está lejos de terminar. Dos hombres de la calle vuelven a la carga en un garaje apartado, como si una fantasía prohibida se convirtiera en realidad. Deepandrough es el primero en agacharse y ofrecer su culo prieto a Rafael, el futbolista brasileño con aires alfa. Rafael suele ser un top, pero su colega le excita demasiado como para negarse. Se deja follar sólo para complacerle. Pero cuando le toca a él, Rafael toma el control: se folla el agujero de Deepandrough como un auténtico amante latino. Es una sesión de sexo crudo de primera, que termina con una corrida facial desordenada y esa mirada orgullosa que sólo los verdaderos hermanos pueden compartir. Están agotados, sudorosos y ya planean el tercer asalto.