Cooper ha vuelto y esta vez no tiene escapatoria. Maltos, el carretero portugués con una polla hecha para follar, se lo lleva a casa y lo comparte con su colega bombero, un alfa rudo y desgarrado que necesita dominar. Aquí no hay preliminares suaves: el bombero xxxx el culo de Cooper con su gruesa herramienta mientras Maltos le llena la boca hasta el fondo con su dura polla. Con arcadas, gimiendo, suplicando, el cuerpo de Cooper es utilizado por ambos lados como una auténtica zorra. Entre escupitajos, palmadas en la polla, mamadas en la cara y golpes duros, este jovencito sumiso aguanta a los dos sementales sin inmutarse. Sabe cuál es su sitio esta noche: a cuatro patas, abierto, goteando y ansioso. Esto es hardcore interracial en su forma más natural, con auténticos machos en la cima y un culo que sabe cómo servir. Una visita obligada para los fans de la dominación cruda y sucia.