Pasillo oscuro, vibraciones intensas. Zitoune, el árabe cachondo, no está aquí para jugar. Agarra a Medhi, lo empuja contra la pared y empieza a taladrarlo duro. No hay charla, sólo acción pura y dura: saliva, gemidos y paredes temblorosas. Medhi se engancha a esa gran polla árabe y se deja follar duro como un buen culo. Este polvo en el sótano va a por todas.