Mathai sólo pasa el día en París, pero no quiere perder el tiempo: necesita un polvo y Samouille está dispuesto a ayudarle. Primera parada: una mamada al vapor en la ducha del hotel. Samouille se mete hasta el fondo y le hace una garganta profunda como un campeón. Luego, en la cama, los dos tíos se ponen duros como rocas: dos pollas gruesas listas para correrse. Esta sesión caliente entre dos sementales cachondos es todo placer húmedo, acción intensa y corridas explosivas. París nunca ha sido tan sexy. ¡Ven por ello!