François Sagat, el icono por excelencia y actor gay emblemático, le ofrece una inolvidable actuación en solitario en las profundidades de un sótano. Después de iluminar la pantalla en Relax Man, vuelve a desnudarlo todo: su cuerpo esculpido y tatuado, su mirada intensa y, sobre todo, su famosa polla de 20 cm. En este montaje crudo y sombrío, Sagat ofrece una sesión de masturbación potente y sensual que los fans volverán a ver una y otra vez. Una exclusiva imprescindible de Citebeur.