Juliano, la mezcla árabe-brasileña que tanto te gusta, ha vuelto y sigue dando caña. En un cuarto de baño, con el chándal bajo, saca su polla de 22 cm dura como una roca y se la masturba lenta y suciamente. Gruñe, se masturba con virilidad, y cuando la carga llega, es espesa, caliente y goteando por su polla. Una verdadera corrida en solitario de un semental callejero con una gran potencia.