Cuando eres un dominante como Fabio, con una polla gruesa, semen caliente y carisma callejero, el vecindario te respeta y los culos ansiosos se arrodillan. Eso es exactamente lo que ocurrió cuando Thashykii se cruzó con Fabio en el aparcamiento subterráneo. Sin dudarlo, se metió en la boca esa polla de ensueño y empezó a trabajarla como un auténtico pasivo hambriento de pollas. Chupada implacable, saliva goteante y sumisión total: Thashykii sabe lo que se merece un verdadero activo.