Andolini, en busca de un buen sumiso para follar, conoce a Julien Stark, hambriento de gran polla. El encuentro es perfecto: Julien se arrodilla, acaba en correa, dispuesto a todo para complacer al macho dominante. Este es el efecto que la gran polla de Andolini tiene sobre los sumisos. Todos quieren adorar su polla masiva, incapaces de soltarse una vez que empiezan a chuparla. Julien va a por todas para complacer a su dominante, siendo follado duro. La mamada babosa da paso a una intensa sodomía que hace gemir al pasivo. Cuando Andolini ordena a Julien abrir su agujero para recibir una ducha de esperma, el sumiso obedece sin dudar, incluso pidiendo más. La follada dura concluye con una copiosa corrida anal.