Anderson, un bombón delgado y sumiso, se encuentra con Mathieu de Lyon en un okupa. Es allí donde Mathieu se folla a unos buenos pasivos. Anderson se entrega al sexy barbudo gay. Gorra en la cabeza, mirada dominante, Mathieu no necesita decir una palabra para hacer sentir a Anderson que ahora tiene un amo. El tío arquea la espalda delante de Mathieu, que le mete los dedos, le folla, saca, se hace chupar seriamente su gran polla y luego vuelve a meterla en el culo para dársela hasta el fondo. Una vez satisfecho por el culo, Anderson se arrodilla para acabar con su tío varonil de rodillas. Mantén la boca abierta, el semen está llegando.