Leo adquirió un pequeño hábito sucio desde que empezó a merodear por los sótanos de los proyectos Citebeur. Todas las noches baja con la esperanza de que algún árabe o negro bien dotado le folle duro. Incluso cuando no hay ninguna polla enorme a la vista, se queda ahí abajo, con las rodillas preparadas, esperando como un buen amante del semen. Esta noche, tiene suerte: Kriss Anderson entra, completamente preparado para darle a Leo exactamente lo que desea. Kriss no pierde el tiempo. Se baja los pantalones, agarra a Leo por el cuello y le folla la cara hasta el fondo. Leo se atraganta, babea, gime intensamente. Entonces Kriss le da la vuelta y le folla ese culo húmedo y apretado con virilidad. Sin zalamería, sin contenerse. Solo follada cruda y dominación. Leo aguanta cada centímetro, le abofetean el culo, se lo estiran y se lo llenan de polla hasta que apenas puede respirar. Otra sesión en el sótano con un auténtico semental callejero. En Citebeur, siempre se trata de sexo duro, dominación y tíos que saben lo que quieren. ¿Leo? Es adicto. Y esta noche le sirvieron duro.