Leo Helios no necesita demostrar lo mucho que le gustan las pollas grandes, ya se ha ganado sus galones como sumiso codicioso. Pero hoy, en los pasillos subterráneos de la banlieue de París, conoce a un auténtico semental callejero, encapuchado y bien dotado. No hay tiempo para hablar, sólo contacto visual y calor puro. Leo se arrodilla de buena gana y le hace una garganta profunda a la gruesa polla del top dominante, como un nato pasivo. Luego se inclina y ofrece su agujero liso y ansioso para una follada hardcore totalmente consentida. Sudor, saliva, bofetadas en las pelotas... Leo es dominado y follado a conciencia por un auténtico alfa del barrio. Una de las escenas más salvajes de Citebeur hasta la fecha: cruda, áspera y real.