Dos verdaderos machos se enfrentan en esta cruda escena de sexo. Ben, el musculado semental negro, está trasteando con los cables en su sótano cuando aparece Boris, listo para darle una paliza de 2000 voltios. El manitas del bricolaje se lo toma duro y le encanta. La polla gorda de Boris tras los barrotes tiene el control y cuando dice "Deja que pase", no es una sugerencia, es una orden. Puro polvo callejero, duro y sucio, como nos gusta.