François Sagat espera sin camiseta en un rincón del sótano poco iluminado, con su pecho musculoso brillando bajo una bombilla parpadeante. Entra Tarek, con su arrogancia callejera y su espesa energía árabe: química instantánea. Los dos sementales pasan directamente a la acción de garganta profunda, turnándose para tragar la polla del otro como campeones. Pero es Tarek quien toma la iniciativa, presionando a Sagat contra la pared, con la lengua en el culo, haciendo gemir a la legendaria estrella porno antes de follarlo con potencia y ritmo. Este es el tipo de sexo crudo y urbano por el que Citebeur es famoso: el cuerpo icónico francés se encuentra con la dominante figura norteafricana en una escena inolvidable.