El chico marroquí Ryan está cabreado. Ha pasado la semana en una obra lejos de su urbanización, se ha peleado con su jefe, lleva 3 días o más sin beber y le han pillado en un control. Su compañero le ha prestado las llaves del almacén para que haga sus necesidades. Allí conoce a Scott Carter, un actor porno gay español de visita en París al que le gustan las pollas grandes de rebeus gay. En cuanto llega Scott, va a bombearle la gorda y luego a que le follen el culo. A Scott le encanta y quiere más, gimiendo de placer a cada golpe. Una obra maestra made in Citebeur.