Maltos no es un follador cualquiera, es un portugués poderoso con una polla que taladra como un martillo neumático. Y hoy le toca a Byron Cohen sentir ese poder. El culo hambriento de polla sabe lo que se le viene encima y se ofrece, con los ojos muy abiertos mientras Maltos le mete su gorda herramienta por la garganta hasta que los huevos le presionan la cara. No hay tiempo para juegos suaves, esto es acción cruda y dominante. Una vez que esa carne se desliza hasta el fondo del culo codicioso de Byron, solo se quiere más. Cuando Maltos interviene, no negocias, te abres y lo aceptas. Una follada caliente que resuena en la calle, y una actuación que no olvidarás.