Mourad, heterosexual de barrio y granuja puro y bien dotado, se lanza con Ahmed en un sótano crudo y sudoroso. Impone su ritmo potente y sin filtro, y Ahmed se deja llevar, gimiendo bajo los empujones profundos y precisos de sus entrañas.Sudor a raudales, cuerpos que se golpean, ambiente 100% de barrio: dos redbeus que se descubren y se entregan al máximo, en una química tan inesperada como caliente.Primera vez, pero ya mítica. Pura energía.