Se vieron, se amaron. Un encuentro discreto en el sótano. Los dos compañeros pelirrojos llevan pasamontañas y se preparan para hacer sus necesidades. No van a hacer las cosas a medias. No es ningún secreto que Malik es dominante. Yacine, por su parte, se deja guiar: siempre ha querido chupársela, pero sabe que el tipo es de los que convierten todos sus planes en sumisión. ¿Tiene lo que hay que tener para satisfacer a una escoria dominante? No te preocupes, colega: todo lo que tienes que hacer es chupar y obedecer, y luego las cosas se arreglarán solas. Bien enganchado a la vara árabe, Yacine no tarda en dar su culo y dejarse follar duro. Se excita mucho, pide más, bombea de nuevo y espera a que la escupa.