En cuanto Kad pone los ojos en este laskard, su excitación sexual se dispara. Este barbudo pelirrojo desprende un aura magnética, una presencia segura de sí misma que encandila a cualquiera en un segundo. Una mirada profunda, una voz grave, y este apuesto pasivo se acerca, se arrodilla con naturalidad, como atraído por algo evidente. Se lleva a la boca la hermosa y gruesa polla circuncidada de Kad con un deseo franco, casi devoto. Saborea cada centímetro, el calor, el sabor, la potencia que se apodera de él lenta pero inexorablemente. Sólo le queda Kad, su aroma embriagador, su carisma descarnado y el deseo ardiente de pertenecerle un poco más. Cuando Kad le da la vuelta y le penetra, el lascar se deja llevar por completo. Acoge cada embestida, con el cuerpo tenso por el deseo, dispuesto a darlo todo para experimentar esta intensa conexión. Sabe que con Kad, dar su culo de esta manera podría significar ganarse un lugar raro y precioso en el círculo muy cerrado de los que vuelven... ¿Quieres vivirlo tú también? Echa un vistazo a este vídeo exclusivo del sello francés de culto CITEBEUR.